martes, 7 de junio de 2016

Conciencias tranquilas

Hoy os quiero hacer reflexionar sobre un tema que últimamente me inquieta bastante. ¿Por qué la raza humana siempre tiende a creer en un hecho abstracto o simplemente a regalar su fe y esperanza a aquello inexplicable en sus vidas?  Desde la antigüedad los hombres de las cavernas ya adoraban a nuestro astro, a la luna y a todo aquello que por pura casualidad les permitía pasar una noche más con pulso en sus muñecas. Creían en ellos y esperaban impacientes sus respuestas a través de signos, señales o campos de fuerza que les dieran a entender que sus dioses ya habían decidido sus destinos.
Situándonos en nuestros días actuales, seguimos ese estilo de vida, haciendo caso de una manera o otra a nuestro inconsciente animal interior. Él es el que nos guía y a través de nuestra simpática red nerviosa huimos de cualquier estímulo de peligro captado por nuestra visión. Cuando éramos pequeños, nuestras familias ya nos implantaron una supuesta religión que deberíamos cumplir durante todo nuestro recorrido en la Tierra y prometiéndonos y asegurándonos que una vez cumplida nuestra misión en este planeta nos esperaba un maravilloso paraíso. ¿Cómo podeis llegar a nombrar paraíso a aquello que esperais durante tantos años y no a lo que pisan vuestros pies diariamente ? Es absurdo el pensamiento humano, creo que nunca lo lograré entender del todo. En nuestro ADN ya está escrito esa necesidad de adorar a un ser superior, desaciéndonos, sin darnos cuenta, de nuestras cargas y de esos pensamientos que nos atormentan y no nos dejan disfrutar de nuestra existencia. Todo debe de tener alguna razón. Tal vez, seamos imbéciles y le temamos tanto a la muerte que nuestro cuerpo nos pida esa salida de escape de tensión acumulada. Mantener la conciencia tranquila también es una manera de sobrevivir.

-Insignificantes e inocentes humanos- pensarán los de fuera de la esfera- creyendo en algo que solamente es fruto de su limitada imaginación. Esperan una manifestación de salvación de sus vidas mientras malgastan sus horarios creyendo en puros personajes de ficción-.  -Narrovi

4 comentarios:

  1. Sempre ens hem resistit a pensar que som un altre animal, sense finalitat prèvia. Com una cosa tan espectaculars com jo pot tenir el mateix final que el meu gos? D'aquí a l'aparició d'un Déu creador coleguilla el pas és curtet

    ResponderEliminar
  2. Realmente,en quien hay que creer es en uno mismo. Hace falta mucha confianza en uno mismo para acometer los retosque se nos presentan.

    ResponderEliminar